Familiares, sobrevivientes y ciudadanos realizaron este 5 de junio una misa y la tradicional marcha conmemorativa en Hermosillo, en memoria de los 49 niños y niñas que murieron en el incendio de la Guardería ABC ocurrido el 5 de junio de 2009.
La exigencia central fue que las autoridades revisen y avancen en el caso: los organizadores pidieron a la presidenta Claudia Sheinbaum que atienda los pendientes y que se reconozca oficialmente a los sobrevivientes como víctimas con secuelas físicas y psicológicas derivadas del siniestro.
Sobrevivientes que hoy son jóvenes han denunciado problemas de salud persistentes, como afectaciones respiratorias, y han dicho que, pese a dictámenes médicos, muchos no han sido reconocidos formalmente como lesionados por las autoridades.
En los últimos años el proceso judicial ha tenido detenciones, sentencias y medidas de extradición relacionadas con responsables investigados, pero los familiares sostienen que persisten vacíos en la reparación y en la investigación completa de las responsabilidades.
Las actividades del día incluyeron un pase de lista de las víctimas, ofrendas y la lectura de pronunciamientos por parte de padres y colectivos que mantienen la demanda de “justicia y memoria”.
El reclamo por el reconocimiento de las secuelas y por acciones que prevengan tragedias similares se mantiene como la principal demanda de los colectivos que han convocado a las conmemoraciones anuales.

