Mañana, 30 de mayo de 2026, se cumplen 42 años del asesinato del periodista Manuel Buendía, quien fue abatido a balazos el 30 de mayo de 1984 en la Ciudad de México mientras salía de su oficina.
El homicidio no ha sido plenamente aclarado: la investigación judicial y las diferentes versiones —incluida la identificación de presuntos ejecutores y la existencia de posibles órdenes desde instancias oficiales— han generado una larga discusión pública sobre si se trató de un crimen de Estado o de redes de poder vinculadas al narcotráfico.
En las últimas décadas, documentales, reportajes y análisis académicos han reconstruido aspectos del caso y planteado hipótesis sobre responsables materiales y presuntos instigadores. Las versiones apuntan a la participación de agentes de seguridad de entonces y a la vinculación del hecho con intereses políticos y criminales, pero no hay consenso definitivo sobre todas las responsabilidades.
A 42 años de distancia, el caso de Manuel Buendía sigue siendo un recordatorio de los riesgos del periodismo de investigación en México y de la persistencia de interrogantes en los procesos judiciales sobre crímenes políticos.

