A nueve años de los sismos de septiembre de 2017, los estudiantes de la Escuela Secundaria 253 José Natividad Macías, ubicada en la colonia Constitución de 1917, en Iztapalapa, continúan sin regresar a su plantel. Las clases se imparten en instalaciones provisionales de la Escuela Primaria Vicentina, a aproximadamente 1.9 kilómetros de la secundaria.
La reapertura permanece detenida por un juicio de amparo promovido por padres de familia que solicitan certeza sobre la seguridad estructural del inmueble. El proceso judicial ha impedido que los alumnos vuelvan al edificio original, pese a que la estructura fue sometida a trabajos de reforzamiento.
Clases en espacios provisionales
En la sede temporal fueron habilitados salones prefabricados de lámina, así como espacios al aire libre cubiertos con lonas y carpas. La comunidad escolar ha señalado que estas condiciones son insuficientes para desarrollar con normalidad actividades como laboratorios, talleres y clases durante temporadas de calor, frío o lluvia.
La reubicación comenzó después de que el edificio 2, donde se encontraban los laboratorios, fuera acordonado tras el sismo del 7 de septiembre de 2017. Antes del movimiento del 19 de septiembre, los estudiantes de segundo grado ya habían sido evacuados de esa parte del plantel.
Reforzamiento y revisión pendiente
La Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México sostiene que el inmueble fue reforzado por el Instituto Local de la Infraestructura Física Educativa y que existen dictámenes de Directores Responsables de Obra que indican que el riesgo estructural fue mitigado.
Sin embargo, aún se requiere una revisión independiente que determine si los trabajos realizados cumplen con las condiciones necesarias para permitir el regreso de los estudiantes. La responsabilidad jurídica del plantel corresponde a la autoridad educativa federal, mientras el litigio continúa en los tribunales.
Documentos oficiales de la Ciudad de México también registran que el plantel fue reubicado en el predio conocido como La Vicentina y que la estructura reforzada necesitaba estudios adicionales para validar la calidad de los trabajos, incluidos análisis de elementos metálicos, concreto y mampostería.
Preocupación por el futuro del predio
Además de la disputa por la reapertura, vecinos han expresado preocupación por el futuro del terreno donde se encuentra la secundaria original. La posibilidad de que el predio sea utilizado para un proyecto de vivienda fue descartada por la Secretaría de Obras y Servicios, al tratarse de un inmueble público destinado a la educación.
Mientras no exista una resolución definitiva sobre la seguridad del edificio y el juicio de amparo, los estudiantes continuarán tomando clases fuera de su plantel original. La comunidad escolar permanece a la espera de una determinación que permita definir si la secundaria será reabierta, intervenida nuevamente o reconstruida.
