Tres jueces federales absolvieron a la activista indígena Kenia Inés Hernández Montalván de ocho cargos por el delito de ataques a las vías generales de comunicación y ordenaron su libertad, según informaron integrantes de su defensa.
No obstante, Hernández permanecerá en el Centro Penitenciario Neza‑Sur porque enfrenta sentencias en el fuero común por delitos de robo con violencia que, según su defensa, suman años de prisión y le impiden salir del penal.
La defensa y organizaciones de derechos humanos celebraron la resolución federal y pidieron tramitar con prontitud los recursos legales necesarios para lograr su liberación total.
Kenia Hernández, abogada y defensora originaria de Xochistlahuaca, Guerrero, fue detenida en 2020 en el contexto de protestas y desde entonces ha enfrentado diversas causas penales en varios estados, entre ellas carpetas en Guanajuato, Guerrero, Morelos y el Estado de México.
Defensores han denunciado que parte de las acusaciones son resultado de la criminalización de la protesta; la organización que la asesora informó que Hernández agradeció el respaldo de colectivos y personas que han seguido su caso durante años.
La resolución federal representa un avance en las gestiones legales de su defensa, pero los abogados señalaron que aún existen vías y recursos pendientes para resolver su situación en el ámbito local.

