El Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) registró una contracción en el arranque de 2026: el volumen industrial acumulado en el primer trimestre mostró una caída cercana a 1.2% interanual, mientras que en marzo el indicador disminuyó alrededor de 0.6% respecto al mes previo.
Los sectores que más pesaron en el retroceso fueron la construcción y las industrias manufactureras, donde se observaron caídas significativas en su producción. Otros rubros, como la generación y distribución de energía y la minería, mostraron desempeños heterogéneos durante el periodo.
El inicio de año evidencia una debilidad generalizada en la demanda y la inversión, lo que se traduce en menor actividad productiva en los sectores industriales. El comportamiento del indicador enlaza varias lecturas mensuales a la baja durante los primeros meses de 2026.
Para los analistas, la contracción industrial plantea riesgos al crecimiento del PIB y pone presión sobre la creación de empleos formales en el sector productivo. Se espera que la evolución de la inversión pública y la demanda externa marquen el ritmo de recuperación en los próximos meses.
Datos técnicos como las cifras desestacionalizadas y las series originales permiten comparar la evolución mensual y anual de la actividad; las lecturas preliminares sugieren que la industria necesitará algunos trimestres para retomar una tendencia clara de crecimiento.

