La actividad industrial en México se ubicó a la baja en el primer trimestre de 2026, con una contracción anual en el acumulado enero‑marzo. El menor dinamismo fue impulsado principalmente por retrocesos en la manufactura y la construcción.
En el mes de marzo la producción industrial registró una disminución mensual que interrumpió la ligera recuperación observada en febrero; en la comparación anual el indicador también mostró retrocesos continuos.
Por componentes, la construcción presentó la caída mensual más pronunciada, mientras que la manufactura acumuló varios meses consecutivos con lecturas negativas en su variación anual.
El desempeño del sector industrial afecta el ritmo general de la economía en el arranque del año y constituye un factor a considerar en las previsiones sobre inversión y creación de empleo para los próximos meses.

