Activistas mexicanos que participaron en la Flotilla Global Sumud denunciaron haber sido sometidos a torturas, agresiones físicas y violencia sexual mientras permanecieron bajo custodia de fuerzas israelíes. Dos de las activistas llegaron a la Ciudad de México el 22 y 23 de mayo y ofrecieron testimonios sobre las condiciones a las que fueron sometidos durante su detención.
Los integrantes del grupo exigieron al gobierno federal atención médica especializada, una investigación independiente sobre los hechos y acciones diplomáticas, incluyendo la ruptura de relaciones comerciales y políticas si no se aclaran las violaciones denunciadas. También anunciaron su intención de presentar recursos ante instancias internacionales de derechos humanos.
La Flotilla Global Sumud, que partió con ayuda humanitaria con destino a la Franja de Gaza, fue interceptada en aguas internacionales a mediados de mayo. Diversos reportes de organizaciones y medios internacionales señalan que durante la detención se registraron palizas, uso de pistolas de descarga eléctrica, privación de alimentos y agua, y al menos decenas de denuncias de violencia sexual entre los participantes.
El gobierno mexicano ha dicho mantener seguimiento sobre el caso a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores; sin embargo, los activistas acusan falta de atención médica y de un pronunciamiento firme por parte de las autoridades federales ante las denuncias de tortura.
Las denuncias han provocado llamados a investigaciones independientes y protestas de colectivos en México. Las organizaciones que acompañan a la Flotilla han pedido el inicio de procedimientos ante mecanismos internacionales, como el Comité contra la Tortura de la ONU y, en su caso, la Corte Penal Internacional.
Se espera que en los próximos días las autoridades mexicanas informen medidas concretas sobre atención a las víctimas y posibles pasos diplomáticos o legales derivados de las denuncias.

