Braian Nahuel Paiz y Ezequiel David Pereyra, acusados de suministrar estupefacientes a Liam Payne antes de su muerte, esperan en libertad el inicio de un juicio oral cuya fecha todavía no ha sido confirmada. El cantante británico, exintegrante de One Direction, murió el 16 de octubre de 2024 tras caer del balcón del tercer piso del hotel CasaSur, en el barrio porteño de Palermo, Buenos Aires.
A dos años del fallecimiento, fuentes judiciales indicaron que aún se realizan peritajes sobre los teléfonos celulares de los dos acusados y del artista. Estos trabajos forman parte de las diligencias pendientes mientras la Justicia define cuándo comenzará el proceso.
Quiénes son los acusados
Paiz, quien trabajaba como camarero en un restaurante de Puerto Madero, conoció a Payne durante la estancia del músico en Argentina. Pereyra era empleado del hotel CasaSur, donde ocurrió la caída que provocó la muerte del cantante a los 31 años.
Ambos enfrentan cargos por suministro de estupefacientes a cambio de dinero, un delito que contempla penas de entre cuatro y 15 años de prisión. La causa quedó a cargo del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas número 15 de la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por la jueza Karina Andrade.
El expediente fue elevado a juicio oral después de que se resolviera un conflicto de competencia entre la Justicia nacional y la de la ciudad de Buenos Aires. La jurisdicción local asumió el caso debido a que el fallecimiento ocurrió en Palermo.
La decisión de liberar a los imputados
El 25 de marzo de 2026, la jueza Andrade concedió la libertad a Paiz y Pereyra, quienes hasta ese momento cumplían arresto domiciliario mientras avanzaba el proceso. La magistrada consideró que no existían riesgos procesales suficientes para mantenerlos privados de la libertad.
La liberación no implica el cierre de la investigación ni una resolución sobre su responsabilidad penal. Los dos acusados deberán esperar en libertad las siguientes etapas del proceso y la eventual celebración del juicio oral.
Tres personas fueron sobreseídas
Durante la investigación también fueron imputados el empresario Rogelio Nores, amigo de Payne y uno de sus principales contactos en Argentina, así como Gilda Martín y Esteban Grassi, encargada y jefe de recepción del hotel, respectivamente.
Los tres fueron sobreseídos. En el caso de Nores, la decisión se tomó en febrero de 2025 después de que la Justicia concluyera que no había pruebas suficientes para sostener las acusaciones de abandono de persona u homicidio culposo.
Qué estableció la autopsia
La autopsia determinó que Payne murió por politraumatismos y hemorragias internas y externas provocados por la caída. Los análisis toxicológicos detectaron alcohol, cocaína y antidepresivos en su organismo.
Los peritajes descartaron lesiones autoinfligidas y la intervención física directa de terceras personas. La investigación planteó que el cantante pudo haber caído en un estado de semi o total inconsciencia, aunque el proceso contra los dos acusados por suministro de estupefacientes aún debe resolverse en tribunales.
