Un reporte difundido en medios internacionales afirmó que la muerte de Francisco Beltrán, conocido como “El Payín”, tras la explosión de una camioneta en Tecámac (Estado de México) a finales de marzo de 2026, fue facilitada por la intervención de una agencia de inteligencia extranjera.
La explosión, que dejó también a Humberto Rangel Muñoz entre las víctimas, ocurrió cuando el vehículo circulaba cerca del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles; peritajes preliminares localizaron un artefacto explosivo dentro de la cabina del vehículo.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana rechazó la versión sobre una intervención extranjera y afirmó que la cooperación con otros países se realiza respetando la soberanía y los marcos legales. El titular de la dependencia negó categóricamente la existencia de operaciones unilaterales en territorio nacional y pidió que las investigaciones oficiales sigan su curso.
Autoridades del Estado de México y la Fiscalía local confirmaron la identidad de las víctimas y mantienen abiertas las indagatorias para determinar el origen del explosivo y si hubo participación de terceros en los hechos.
El caso se produce en un contexto en el que la presencia y participación de personal extranjero en operativos de seguridad en México ha sido objeto de escrutinio por parte de instancias federales y genera tensión en las relaciones bilaterales, por lo que la investigación podría aportar nuevos elementos sobre responsabilidades y protocolos de cooperación.

