El alcalde de Álvaro Obregón, Javier López Casarín, defendió la construcción de la Línea 5 del Cablebús —que conectará la zona de Mixcoac con La Magdalena Contreras— y aseguró que en el proyecto hubo “mucha transparencia” durante la presentación de la ruta y la ubicación de estaciones.
Sin embargo, habitantes de colonias como Colinas del Sur, Olivar del Conde y Tetelpan han expresado su inconformidad por la falta de entrega de estudios técnicos y de factibilidad del suelo. Vecinos advirtieron riesgos geológicos, la presencia de minas subterráneas y microsismos en la zona, y dijeron que no cuentan con la información necesaria para confirmar la seguridad de las obras.
En respuesta a las preocupaciones, grupos de residentes realizaron bloqueos temporales en avenidas como Santa Lucía y promovieron recursos legales —amparos— para exigir la revisión técnica y la reubicación de estaciones que, a su decir, podrían afectar su entorno y generar problemas adicionales de congestión y ambulantaje.
Autoridades locales señalan que el proyecto beneficiará a miles de usuarios y reduciría tiempos de traslado en la demarcación; en una exposición pública el alcalde calculó un impacto positivo para alrededor de 100 mil personas. La obra de la Línea 5 se contempla dentro del plan de ampliación del sistema de Cablebús y, según informes oficiales, la inversión proyectada asciende a varios miles de millones de pesos.
El contraste entre la postura del gobierno local y la demanda de información técnica por parte de la comunidad mantiene la disputa abierta. Habitantes piden que las autoridades presenten dictámenes y estudios de suelo que respalden la viabilidad de las estaciones antes de continuar con trabajos que ya se han iniciado en puntos como la estación prevista en Santa Lucía.

