Alejandro Martínez es uno de los mexicanos que ha llevado su trabajo a grandes producciones internacionales. Participó en la dirección de fotografía de varios episodios de La casa del dragón, donde destacó por un uso marcado de iluminación natural, velas y recursos solares que buscan dar sensación de autenticidad a escenas de corte histórico y de fantasía.
En entrevista, Martínez explicó que al trabajar capítulos contiguos pudo abordarlos como una película, lo que le permitió construir un lenguaje visual coherente para momentos de triunfo, intimidad y transición dentro de la trama. Para la filmación se trasladó temporalmente al Reino Unido y enfrentó desafíos de exteriores como el viento y la variabilidad del clima.
Su trayectoria incluye colaboraciones en producciones internacionales y una herencia familiar en la cinematografía: es nieto del director de fotografía Raúl Martínez Solares, figura del cine mexicano. Ese bagaje, junto con experiencia en series y largometrajes, lo posicionó para asumir retos técnicos en proyectos como La casa del dragón.
El acercamiento técnico que empleó —priorizar fuentes prácticas como antorchas y sol, y trabajar con la luz disponible en exteriores— buscó subrayar la atmósfera de cada episodio sin recurrir excesivamente a la iluminación artificial. Martínez señaló que esa decisión artística estuvo al servicio de la narrativa y de la continuidad entre capítulos.
Su trabajo en la serie ya ha sido reportado en medios nacionales e internacionales y forma parte de una carrera que combina proyectos en cine y televisión, además de reconocimientos en circuitos de cinematografía profesional.

