El gabinete federal aprobó a finales de mayo de 2026 un proyecto de ley que obligaría a las plataformas de streaming y a las cadenas televisivas a invertir, como mínimo, el 8% de los ingresos que obtienen en Alemania en producciones audiovisuales europeas y con impronta cultural alemana.
La medida, prevista para reforzar la industria cinematográfica nacional, contempla incentivos y exenciones para empresas que superen una cuota de inversión del 12% y acompaña un aumento del apoyo público al cine cuya meta es duplicar la financiación estatal hasta cifras superiores en 2026.
El proyecto detalla criterios sobre el destino de los fondos: un porcentaje mínimo debe destinarse a obras nuevas, una parte significativa a producciones con sello cultural alemán y otra a productoras independientes.
El gobierno espera que la obligación canalice cientos de millones de euros hacia la producción local y sitúe a Alemania junto a otros países europeos que ya exigen reinversiones de las plataformas en su mercado audiovisual.
Antes de entrar en vigor, la ley debe ser debatida y aprobada por el Bundestag y el Bundesrat; el Ejecutivo ha señalado que la norma podría aplicarse a partir de principios de 2027, una vez completado el trámite legislativo.

