El gobierno federal alemán aprobó en gabinete un proyecto de ley que obligará a las plataformas de video por streaming —entre ellas Netflix, Amazon Prime Video y Disney+— y a las cadenas de televisión a destinar un mínimo del 8% de sus ingresos anuales generados en Alemania a la financiación de producciones audiovisuales locales y europeas. La medida fue aprobada por el gabinete en mayo de 2026 y ahora debe ser discutida y aprobada por el Parlamento antes de su entrada en vigor, prevista para principios de 2027.
La reforma busca fortalecer la industria cinematográfica y televisiva alemana, canalizando recursos hacia la producción de contenidos en idioma alemán y proyectos europeos. El ejecutivo argumenta que la obligación generará “mayor certidumbre” para la financiación de proyectos nacionales y permitirá atraer inversiones adicionales al sector.
La norma afectará a los principales servicios de streaming que operan en Alemania y a emisoras con presencia comercial en el país. En su versión inicial, el proyecto incluye mecanismos de flexibilidad para empresas que superen un umbral de inversión más alto o que opten por compromisos voluntarios mayores, y contempla exenciones para operadores con ingresos muy reducidos en el mercado alemán.
La medida se enmarca en un debate europeo sobre la contribución de las plataformas globales al ecosistema audiovisual local; legislaciones similares y reglas de cuota de contenido europeo ya existen en distintos grados en la Unión Europea. Si el Parlamento alemán aprueba el proyecto, la obligación y los incentivos relacionados podrían comenzar a aplicarse a partir de 2027, sujeto a la publicación del texto final y reglas secundarias que definan cómo se computan los ingresos y las inversiones.
Las reacciones de la industria incluyen advertencias sobre posibles efectos en la oferta de títulos y la carga administrativa, mientras que defensores de la medida sostienen que garantizará financiamiento estable para productores y trabajos en el país.

