Vendedores ambulantes, choferes de transporte público y obreros de la construcción describen jornadas agotadoras por las altas temperaturas en la Ciudad de México, que complican su trabajo y representan un riesgo para la salud.
Dellanira Gabriel, quien vende fruta cerca del metro Periférico, dijo que la mercancía se descompone más rápido y que ha reducido la cantidad que lleva cada día para evitar pérdidas. “Se me echa a perder muy rápido y la gente solo compra lo más fresco”, comentó.
Un chofer de ruta que identificó como Carlos explicó que pasa alrededor de nueve horas al día dentro de la unidad, donde la ventilación es limitada y la sensación térmica puede ser mucho mayor que la temperatura oficial. “El calor adentro se siente asfixiante”, afirmó.
Rodrigo, obrero de la construcción en Tlalpan, relató que realizar esfuerzo físico prolongado bajo el sol incrementa el desgaste y la fatiga, y que las jornadas se vuelven más pesadas durante la temporada de calor.
Autoridades y pronóstico. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) y el Servicio Meteorológico Nacional han emitido avisos por una nueva onda de calor que afecta a la capital, con máximas previstas de entre 29 y 32 °C y un índice de radiación ultravioleta elevado, por lo que recomiendan precauciones para evitar deshidratación y golpes de calor.
Los trabajadores que pasan largas horas al aire libre son especialmente vulnerables; especialistas y autoridades sugieren medidas como hidratación constante, pausas más frecuentes a la sombra, uso de protección solar y ajustes en la carga de trabajo cuando sea posible.
El incremento de temperaturas también tiene efectos económicos directos para quienes venden productos perecederos en la calle, que ven aumentar las pérdidas por deterioro y se ven obligados a cambiar sus hábitos de venta.

