La modificación a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), que limita la deducibilidad de gastos a un máximo de 96.6% de los ingresos, podría poner en riesgo hasta mil agencias automotrices y 70 mil empleos, advirtió la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
La organización señaló que hasta 30% de las agencias asociadas podrían enfrentar riesgos de cierre debido al impacto de la medida, aprobada por el Poder Legislativo como parte de los cambios fiscales para combatir prácticas como el uso de facturas falsas.
Agencias operan con márgenes reducidos
El sector de distribución automotriz opera con utilidades antes de impuestos que generalmente se ubican entre 1% y 3% sobre las ventas. Por ello, la limitación podría provocar que las empresas paguen ISR sobre una utilidad fiscal superior a la ganancia real obtenida.
La AMDA explicó que, debido a la fórmula aplicada, mientras menor sea el margen de utilidad, mayor sería la tasa efectiva del impuesto. Con una utilidad de 2% sobre ventas, la tasa de ISR podría aumentar de 30% a 50%; con una utilidad de 1%, llegaría a 100%, y con un margen de 0.5%, alcanzaría 200%.
Piden medidas para reducir el impacto
El organismo propuso que el Ejecutivo federal reconozca mediante un decreto las características de las actividades con bajos márgenes de utilidad, con el objetivo de atenuar el efecto de la reforma en empresas que no utilizan esquemas de abuso fiscal.
La AMDA también solicitó revisar las disposiciones relacionadas con la deducción de intereses crediticios y establecer excepciones para el financiamiento de inventarios e inversiones, debido a que esos límites podrían afectar la viabilidad financiera de las distribuidoras.
Impacto en empleo y recaudación
La comercialización de vehículos nuevos genera alrededor de 180 mil empleos directos y contribuye a la recaudación de impuestos federales, entre ellos el Impuesto sobre Automóviles Nuevos, el IVA y el ISR asociado a las nóminas.
Además, las agencias aportan recursos mediante impuestos locales, predial, licencias de funcionamiento y permisos de publicidad. Un debilitamiento de la red de distribuidores podría reducir estas contribuciones y afectar la actividad económica vinculada con la venta y el mantenimiento de vehículos.
La asociación también indicó que la producción y exportación de vehículos fabricados en México han enfrentado presiones derivadas de la política comercial de Estados Unidos. En ese contexto, incrementar la producción para atender una mayor proporción de las ventas nacionales sería una alternativa que podría complicarse si se debilita la red de agencias.
