La mediana de expectativas para el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México en 2026 se redujo a 1.10% tras una encuesta reciente a 43 grupos de análisis y consultoría. Se trata del tercer recorte consecutivo en las proyecciones para el año.
Los participantes en el sondeo ajustaron también sus previsiones para 2027, situándolas en 1.80%. Entre los factores que mencionaron como obstáculos para la inversión y el crecimiento se encuentran el aumento de la inseguridad pública, la incertidumbre política interna y el desempeño débil de la actividad económica en el primer trimestre.
Las expectativas de inflación para 2026 se moderaron levemente a 4.35%, mientras que para 2027 se proyectan en 3.84%. Asimismo, los analistas recortaron sus estimaciones de creación de empleo formal, pasando de 332,000 a 305,000 nuevos registros ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para 2026, y de 425,000 a 409,000 para 2027.
El sondeo señala además que una mayoría de participantes considera que el clima económico actual no es mejor al de hace un año, y una porción significativa opina que no es un momento propicio para invertir.
Estos ajustes llegan en un contexto donde otras encuestas privadas y revisiones institucionales han mostrado lecturas a la baja en distintas proyecciones macroeconómicas, lo que refuerza la cautela de los mercados y los analistas frente al horizonte económico cercano.

