El 18 de mayo de 2026, el Comando Sur de Estados Unidos y la Armada Argentina anunciaron la firma de una carta de intención para implementar un programa de cooperación de cinco años destinado a reforzar la vigilancia en el Atlántico Sur.
La iniciativa, presentada bajo la denominación “Protección de los Bienes Comunes Globales”, prevé el intercambio de tecnología, entrenamiento y apoyo operativo para mejorar las capacidades de detección y monitoreo en la zona económica exclusiva argentina.
Entre las medidas anunciadas están la provisión de sensores y sistemas de comando y control, la incorporación de aeronaves de patrulla y drones capaces de operar desde patrulleros, así como simuladores y equipos para entrenamiento especializado.
La carta de intención fue suscrita por representantes de las Fuerzas Navales del Comando Sur y por la cúpula de la Armada Argentina; el acuerdo tendrá una vigencia inicial de cinco años y se enmarca en lo que las partes describen como un esfuerzo por fortalecer la seguridad regional y la protección de recursos marítimos.
La alianza generó objeciones de sectores políticos y especialistas que advierten riesgos para la soberanía nacional al involucrar a fuerzas extranjeras en labores de patrulla dentro de la zona económica exclusiva. Autoridades del gobierno argentino, en cambio, señalaron que la cooperación incorporará capacidad tecnológica y formación para ejercer una mayor vigilancia sobre sus aguas.
El acuerdo se produce en medio de ejercicios navales y visitas oficiales que han intensificado los lazos militares entre ambos países en los últimos meses. Las autoridades no detallaron, por ahora, el calendario operativo ni la extensión concreta del despliegue de recursos extranjeros en aguas argentinas.

