A mediados de mayo de 2026 la Armada argentina y el Comando Sur de Estados Unidos anunciaron una carta de intención para lanzar un programa de cooperación de cinco años destinado a reforzar la vigilancia y la seguridad marítima en el Atlántico Sur.
El plan, nombrado en fuentes oficiales como Programa para la Protección de los Bienes Comunes Globales (Protecting Global Commons Program), contempla la provisión de equipos de vigilancia, transferencia tecnológica, entrenamiento especializado y apoyo operativo que incluye plataformas aéreas y sensores para tareas de patrullaje y monitoreo.
La iniciativa busca mejorar la detección de amenazas y el control de actividades ilícitas en la zona económica exclusiva argentina, pero ha generado críticas y preocupaciones políticas por el uso del concepto de “bienes comunes globales” y por la presencia de fuerzas del Comando Sur en áreas marítimas de jurisdicción argentina.
Hasta ahora las autoridades argentinas y la representación diplomática estadounidense han impulsado el intercambio operativo y la entrega inicial de equipos de vigilancia; sin embargo, la forma precisa de la cooperación, los mecanismos de mando conjunto y los límites jurídicos sobre jurisdicción siguen siendo detalles por definir.
La propuesta ya provocó reacciones en la política local y entre especialistas en soberanía marítima, que demandan aclaraciones sobre alcances, control de la operación y salvaguardas legales para preservar la jurisdicción argentina sobre sus recursos marinos.
El acuerdo se plantea como un programa con vigencia de cinco años y posibilidad de ampliación según resultados y necesidades operativas; por ahora, la carta de intención abre un período de diálogo técnico y operativo entre ambas partes.

