Las utilidades del sector asegurador en México se redujeron 12.7% en 2025, pese a un crecimiento en la prima directa, según los últimos balances del sector.
Al mismo tiempo, el costo de los siniestros y los gastos médicos han aumentado: el índice de siniestralidad subió aproximadamente dos puntos porcentuales, al pasar de 45.9% a 47.3% en el periodo más reciente.
Un cambio en la Ley de Ingresos para 2026 eliminó la posibilidad de acreditar el IVA en pagos por reposición de bienes o resarcimiento de daños, lo que incrementa el costo efectivo de las reclamaciones para las aseguradoras. Ese ajuste fiscal obliga a las compañías a evaluar si absorberán el costo o lo trasladarán gradualmente a los clientes mediante alzas en primas.
Analistas y firmas calificadoras han advertido que la medida presionará la rentabilidad del sector y podría reducir márgenes, especialmente en ramas con alta siniestralidad como gastos médicos y autos. Algunas compañías han reportado efectos económicos puntuales ligados a este cambio al cerrar su año fiscal.
En respuesta, las aseguradoras han señalado que la repercusión variará según la estructura de cada empresa y el mix de ramos que operan; por tanto, las decisiones sobre ajustes en tarifas serán individuales y escalonadas.
El sector también debe enfrentar presiones externas como el alza en costos de atención médica especializada y en repuestos automotrices, factores que aumentan el costo promedio de los siniestros y complican las proyecciones financieras para 2026.

