La noche del domingo 17 de mayo de 2026, un grupo armado atacó una caseta de vigilancia de la Ronda Comunal en la comunidad de Santa María Sevina, municipio de Nahuatzen, provocando la muerte de dos guardias comunitarios y dejando a otro con heridas graves.
Las víctimas fueron identificadas como Jesús Álvarez Gutiérrez e Ignacio Campos Guerrero; el tercer herido fue trasladado a un hospital de la región, donde recibió atención médica.
Tras el ataque, el Consejo Supremo Indígena de Michoacán y autoridades comunales emitieron un comunicado en el que responsabilizaron al crimen organizado y declararon a las comunidades en “alerta máxima”, además de advertir que se reservan el derecho a organizarse para defender sus territorios.
El ayuntamiento de Nahuatzen informó que solicitó la intervención de las autoridades competentes para realizar las investigaciones correspondientes. En la zona se desplegaron elementos de la Guardia Civil, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional para intentar ubicar a los agresores.
La agresión ocurre en un contexto de tensiones previas: la comunidad de Sevina ya había registrado incidentes similares en el pasado, según autoridades y representantes comunales que exigieron acciones concretas para frenar la violencia en la región.

