El 8 de mayo de 2026, fuerzas vinculadas al Comando Sur de Estados Unidos llevaron a cabo un ataque contra una embarcación en el Pacífico oriental que dejó al menos dos personas muertas y un sobreviviente.
La acción, según la versión oficial difundida por las autoridades estadounidenses, fue dirigida contra una embarcación que presuntamente participaba en operaciones de tráfico de drogas y fue atacada mediante un lanzamiento que provocó la explosión y hundimiento del vehículo.
El incidente forma parte de una campaña marítima de Washington contra presuntas rutas de narcotráfico que, desde septiembre de 2025, ha concluido con decenas de ataques similares y un elevado número de víctimas. Organizaciones y reportes periodísticos independientes han cuestionado la evidencia pública presentada por las autoridades y han señalado posibles ejecuciones extrajudiciales en varios casos.
Hasta ahora no se han difundido versiones oficiales detalladas que permitan confirmar plenamente la identidad de las personas fallecidas ni la carga de la embarcación. Las autoridades estadounidenses han publicado imágenes y comunicados breves en redes sociales que documentan el ataque, pero expertos y defensores de derechos humanos piden investigaciones transparentes y rendición de cuentas.
El suceso aumenta la tensión en la región y reaviva el debate sobre la legalidad y la supervisión de operaciones militares en aguas internacionales cuando se utilizan para combatir el tráfico ilícito.

