Una serie de ataques armados contra escuelas en Nigeria a mediados de mayo de 2026 dejó a más de 80 niños desaparecidos, según autoridades locales y organizaciones de derechos humanos.
Entre el 13 y el 17 de mayo de 2026 se registraron asaltos en centros educativos de los estados de Borno y Oyo. En la comunidad de Mussa, en el área de Askira-Uba (Borno), autoridades locales informaron del secuestro de 42 alumnos tras la irrupción de hombres armados en la escuela.
Los ataques ocurrieron en la región próxima al bosque de Sambisa, un bastión de grupos armados como Boko Haram y su escisión conocida como la Provincia del Estado Islámico en África Occidental (ISWAP), según reportes locales.
Amnistía Internacional y otras organizaciones expresaron su profunda preocupación por la recurrencia de secuestros escolares y acusaron a las autoridades de no haber tomado medidas eficaces para prevenirlos. Organizaciones y familiares pidieron operaciones de búsqueda y la liberación segura de los menores.
El episodio se suma a una larga serie de secuestros en escuelas en Nigeria que han puesto de relieve la vulnerabilidad de las comunidades y la dificultad del gobierno para contener la violencia en regiones afectadas por insurgencia.

