El ejército de Malí informó la madrugada del 25 de abril de 2026 que “grupos armados” llevaron a cabo ataques coordinados contra varias instalaciones militares y puntos estratégicos en la capital, Bamako, y en otras localidades del país.
Testigos y periodistas en la zona escucharon detonaciones y ráfagas de arma automática cerca del Aeropuerto Internacional Modibo Keïta y reportaron la presencia de helicópteros sobrevolando barrios aledaños. Además se registraron combates en Kati, Kidal, Gao y otras localidades, según fuentes en terreno.
Las autoridades militares dijeron estar enfrentando a los atacantes y que las fuerzas se encuentran desplegadas para contener los frentes de violencia. Voceros locales y organismos internacionales difundieron alertas y recomendaron a la población resguardarse mientras continúan las operaciones.
Analistas y reportes de campo señalan que la ofensiva podría haber sido ejecutada por una combinación de grupos armados, incluidos elementos secesionistas del norte y facciones yihadistas que operan en la región. Las declaraciones oficiales aún no han precisado el número de víctimas ni el alcance final de los daños.
La situación continúa siendo dinámica y las autoridades han llamado a mantener la calma mientras se confirman más detalles y se evalúan las consecuencias en seguridad regional.

