Desde el 6 de mayo de 2026, comunidades de la Montaña Baja de Guerrero han sufrido una serie de ataques armados atribuidos al grupo conocido como “Los Ardillos”, según denuncias de organizaciones indígenas y reportes periodísticos.
Integrantes del Consejo Indígena y Popular de Guerrero — Emiliano Zapata (CIPOG‑EZ) y colectivos locales informaron que los ataques incluyeron el uso de armas de alto poder y drones, y que han obligado a cientos de familias a desplazarse hacia localidades como Alcozacán en el municipio de Chilapa.
Las cifras varían según la fuente: autoridades federales en distintos comunicados han reconocido desplazamientos que en ocasiones se ubicaron en decenas, mientras que representantes comunitarios denunciaron la salida de más de mil 500 personas de varias localidades afectadas.
El Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana documentó en 2025 al menos 15,795 personas desplazadas internas en 73 eventos ocurridos en 11 estados del país, un contexto que, según expertos y organizaciones, agrava la crisis humanitaria en regiones como la Montaña Baja de Guerrero.
Colectivos, académicos y organizaciones civiles han exigido la apertura de mesas de diálogo y la implementación de medidas de protección efectivas para las comunidades; también han reclamado mayor claridad y acciones por parte de las autoridades locales y federales.
La situación continúa en desarrollo: grupos de la sociedad civil han convocado misiones de observación y solicitan que se garantice el acceso humanitario y la investigación de los hechos para esclarecer responsabilidades y prevenir nuevos ataques.

