Un ataque aéreo golpeó el 17 de mayo de 2026 un centro de la Autoridad Sanitaria Islámica en Harouf, en el distrito de Nabatieh (sur del Líbano), provocando la muerte de al menos seis personas, entre ellas tres rescatistas, y heridas a decenas de personas.
El incidente ocurrió mientras equipos de emergencia atendían la zona; según los reportes oficiales enlazados al suceso, 22 personas resultaron heridas en el ataque y varios puntos en el sur de Beirut y Nabatieh registraron impactos ese mismo día.
Fuentes locales y agencias internacionales informaron que, además de Harouf, hubo bombardeos y ataques en otras localidades del sur del Líbano, incluidos sectores de Nabatieh y la provincia de Tiro, en medio de intercambios de fuego entre las fuerzas israelíes y grupos armados.
Las agresiones se produjeron en un momento de negociaciones y tras la extensión de un alto el fuego que buscaba reducir la violencia en la zona; sin embargo, las operaciones militares han continuado en áreas del sur, según los reportes disponibles.
El ministerio de Salud libanés ha reportado que desde el 2 de marzo se han registrado cerca de 3,000 fallecimientos y miles de heridos por los ataques en el país, un contexto que agrava la crisis humanitaria en las regiones afectadas.
La situación sigue siendo volátil y las autoridades locales mantienen operaciones de búsqueda, atención médica y evacuación en las zonas alcanzadas por las bombas y drones.

