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Aumento de desapariciones y feminicidios de mujeres en México: tendencias y retos (2016–2025)

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Los registros nacionales y diagnósticos independientes documentan un aumento sostenido de las desapariciones en México: después de que el conteo histórico superó los 100,000 casos en 2022, los análisis comparativos registraron incrementos en 2023, 2024 y 2025.

Esa tendencia preocupa porque las afectadas incluyen a un número creciente de niñas, adolescentes y mujeres jóvenes; además, la problemática no está distribuida de manera uniforme: unas pocas entidades concentran una proporción importante de los reportes.

Los datos analizados por organizaciones especializadas muestran que Jalisco, Estado de México, Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León figuran entre las entidades con mayor número de personas reportadas como desaparecidas. Cuando solo se consideran niñas y mujeres, las mismas evaluaciones señalan a Estado de México, Tamaulipas, Jalisco, Ciudad de México y Tabasco entre las entidades con más casos.

Un recuento de registros oficiales citado por medios identifica a Jalisco y al Estado de México como dos de las entidades con cifras más elevadas al corte de marzo de 2025 (Jalisco alrededor de 15,000 casos y Estado de México por encima de 13,000, según esa revisión del registro nacional).

Los análisis por edad muestran una mayor incidencia en personas jóvenes. En particular, informes que procesaron los datos del registro nacional identificaron un aumento marcado en las desapariciones de niñas de 10 a 14 años entre los periodos 2023–2024 y 2024–2025; en el intervalo estudiado se contabilizaron varios miles de niños, adolescentes y jóvenes reportados como no localizados.

Ante la magnitud y la persistencia del problema, se han planteado cambios institucionales: propuestas y medidas recientes buscan mejorar la identificación y la búsqueda, como la incorporación de datos biométricos y fotografía en registros oficiales para facilitar la localización; asimismo, colectivos y organizaciones civiles han exigido protocolos de búsqueda con perspectiva de género y mayor coordinación entre autoridades.

Existen discrepancias entre distintas publicaciones y actualizaciones del registro nacional: variaciones metodológicas, depuraciones y cierres temporales de cortes informativos provocan diferencias en los totales reportados por distintos meses y análisis. Esa variabilidad complica comparaciones directas y subraya la necesidad de transparencia en la metodología de los conteos.

En resumen, las fuentes disponibles documentan un fenómeno en crecimiento, concentrado en determinadas entidades y con un impacto creciente sobre niñas y mujeres jóvenes. Los diagnósticos públicos y de organizaciones civiles coinciden en que se requieren búsquedas con perspectiva de género, cambios en la forma de registrar y difundir la información, y mayor diligencia en la investigación para evitar que las desapariciones deriven en homicidios sin esclarecer.

Aumento de desapariciones y feminicidios de mujeres en México: tendencias y retos (2016–2025)