Autoridades capitalinas y federales avanzaron en las labores de remediación por contaminación de combustible en la calle Añil, en la colonia Granjas México, alcaldía Iztacalco, tras la detección de una presunta toma clandestina de hidrocarburos.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Petróleos Mexicanos, la Secretaría de Gestión Integral del Agua, la Guardia Nacional, la Defensa y la Secretaría de Marina sostuvieron una reunión para dar seguimiento a los trabajos en la zona.
Hasta ahora se han realizado excavaciones en cinco de los ocho puntos programados para localizar el área afectada y verificar que el ducto se encuentre completamente hermético. Además, personal especializado llevó a cabo labores para controlar y sellar el ducto dañado, con el objetivo de mitigar la fuga.
Como parte de la remediación, Protección Civil y Pemex construyeron un pozo indio de cuatro metros de profundidad para succionar la contaminación detectada y retirar posteriormente el combustible recuperado. También se contempla habilitar cinco pozos adicionales para monitorear el subsuelo y facilitar la localización de una posible fractura, perforación o acto vandálico en el ducto.
Mantienen vigilancia sobre la zona
La SGIRPC informó que diariamente se realizan monitoreos de explosividad para descartar condiciones de riesgo. Asimismo, se efectuará un lavado constante con jabón en el sistema de alcantarillado para retirar cualquier contaminante que pudiera permanecer en el drenaje.
De acuerdo con la dependencia, actualmente no existe riesgo para la población. Sin embargo, los trabajos continuarán hasta concluir la localización de la zona afectada y confirmar la hermeticidad del ducto.
Vecinos reportaron el olor desde semanas atrás
Vecinos de Granjas México señalaron que el olor a gasolina se percibía desde semanas antes de que comenzaran las labores recientes. Uno de los habitantes, con más de 30 años de residir en la colonia, afirmó que el combustible incluso podía percibirse en coladeras y tazas de baño de algunas viviendas.
El 31 de julio, personal de logística de Pemex realizó mediciones de flujo en los ductos para determinar la presión del combustible e identificar posibles actos vandálicos. Las autoridades mantienen las inspecciones y acciones de limpieza mientras continúa la investigación sobre el origen de la contaminación.
