Aylin Ibarra y Melissa Márquez conquistaron la medalla de oro en la prueba de doble par de remos cortos peso ligero femenil (LW2x) del Campeonato Mundial de Remo Ámsterdam 2026, celebrado del 24 al 30 de agosto en Países Bajos, y solicitaron mayor respaldo para continuar su preparación rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La dupla mexicana ganó con un registro de 7:10.02 minutos, en lo que representó el primer título mundial de México en esta prueba y la primera medalla de oro de la rama femenil mexicana en un Campeonato Mundial de Remo.
El resultado cobró mayor relevancia por las condiciones con las que compitieron. Ibarra explicó que el equipo utilizado tiene varios años, no corresponde al peso ligero y es una embarcación empleada en la rama varonil.
“En nuestro deporte cada detalle es importante; el bote, las palas y todo lo demás. Ganamos el oro por milésimas de segundo y quizá pudimos mejorar un poco el tiempo con las herramientas necesarias”.
La remera reconoció el apoyo recibido por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, aunque consideró necesario contar con más recursos durante el ciclo olímpico. El objetivo de la pareja es avanzar hacia una clasificación histórica para Los Ángeles 2028.
“El equipo que tenemos ya tiene muchos años y no es del peso ligero, que es en el que competimos. Sí, hemos tenido apoyo de la Conade y estamos agradecidas por ello, pero nos gustaría más respaldo en lo que resta del ciclo”, señaló Ibarra.
Un logro construido en poco tiempo
Ibarra y Márquez apenas tienen un año de entrenar juntas, pero aseguran que han desarrollado una comunicación y una coordinación que fueron determinantes en Ámsterdam. La preparación de los últimos meses les permitió competir por el título mundial y colocar al remo mexicano en la escena internacional.
Para Ibarra, quien suma una década en el remo, la medalla representa el logro más importante de su carrera. Además, el campeonato neerlandés significó su debut en un Mundial de categoría senior.
“Todavía no lo podemos creer. Aunque apenas tenemos un año entrenando juntas, Melissa y yo tenemos una excelente química y comunicación, lo cual se notó en el Mundial”.
Después de su triunfo mundial, las remeras mexicanas se preparan para afrontar el siguiente tramo del ciclo deportivo, con la meta de contar con mejores herramientas de entrenamiento y competir por un lugar en los Juegos Olímpicos de 2028.
