Brittany Hudson, de 40 años, fue sentenciada el miércoles 26 de agosto de 2026 a 16 años y tres meses de prisión federal por organizar un fraude contra Amazon que generó pérdidas cercanas a los 10 millones de dólares en Atlanta, Georgia. Además, deberá pagar 9 millones 469 mil 731.45 dólares de restitución y cumplir tres años de libertad supervisada.
El esquema ocurrió entre enero y junio de 2022 e involucró a Kayricka Wortham, entonces gerente de operaciones en un almacén de Amazon en Smyrna. Ambas utilizaron vendedores ficticios y facturas falsas para hacer que la compañía transfiriera recursos a cuentas controladas por ellas y otros participantes.
Cómo operaba el fraude contra Amazon
De acuerdo con la información presentada durante el proceso judicial, Hudson era propietaria de una empresa contratista de Amazon, mientras que Wortham tenía autorización para aprobar nuevos proveedores y pagos de facturas. La posición de Wortham permitió validar perfiles de vendedores inexistentes y autorizar documentos que reportaban bienes y servicios que no habían sido entregados.
El dinero fue transferido a cuentas bancarias de las acusadas y sus coconspiradores. Parte de los recursos se destinó a una vivienda cercana a un millón de dólares en Smyrna, así como a vehículos de lujo, entre ellos un Lamborghini Urus, un Tesla Model X, un Porsche Panamera, un Dodge Durango y una motocicleta Kawasaki.
Condena por 30 delitos federales
Un jurado declaró culpable a Hudson el 13 de marzo de 2026 por 30 delitos federales, incluidos conspiración para cometer fraude electrónico, fraude electrónico, conspiración para lavado de dinero, lavado de dinero y falsificación de la firma de un juez federal.
La sentencia también contempla el decomiso de una propiedad en Smyrna, dinero incautado de sus cuentas bancarias y una orden de decomiso monetario por 7 millones 859 mil 135.54 dólares. La pena deberá cumplirse sin posibilidad de libertad condicional.
Un segundo fraude mientras estaba bajo fianza
Mientras esperaba el juicio, Hudson y Wortham intentaron concretar un acuerdo con una empresa de franquicias para abrir un negocio en Atlanta. Para ocultar su situación legal, presentaron documentos judiciales falsificados que aparentaban mostrar que los cargos por el fraude contra Amazon habían sido desestimados.
Los documentos incluían firmas falsificadas de jueces federales y también se entregaron estados de cuenta alterados para mostrar saldos bancarios superiores a los reales. Por este caso adicional, Wortham recibió en marzo de 2026 un año consecutivo de prisión, con lo que su sentencia total llegó a 17 años.
El proceso concluyó con órdenes de restitución y decomiso de bienes, además de penas de prisión para las principales involucradas. El caso fue investigado por el Servicio Secreto de Estados Unidos.
