Burócratas del Ayuntamiento de Culiacán marcharon el 1 de mayo, Día del Trabajo, para exigir justicia por el asesinato de Homar Salas Gastélum, dirigente electo del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán (STASAC), y de un empleado identificado como Benjamín, quienes fueron encontrados sin vida tras un ataque a las afueras del domicilio de Salas.
El crimen ocurrió la mañana del 30 de abril de 2026 en el fraccionamiento Las Brisas (también reportado como Brisas del Humaya). Las autoridades locales reportaron que ambos presentaban heridas por disparo; la Fiscalía estatal abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos.
Durante la marcha, los trabajadores portaron moños negros y fotografías de los fallecidos, guardaron un minuto de silencio y demandaron a las autoridades que realicen una investigación pronta y efectiva. Los manifestantes también reclamaron mejores condiciones laborales, aunque la principal exigencia fue el esclarecimiento del doble homicidio.
Salas Gastélum había sido electo como dirigente del STASAC el 14 de febrero de 2026 y estaba previsto que asumiera formalmente el cargo en los días siguientes al ataque. En febrero su domicilio ya había sido blanco de un atentado a balazos; en esa ocasión la familia resultó ilesa.
Las autoridades municipales externaron su condena por el asesinato y se anunció la colaboración con la Fiscalía para las investigaciones. Hasta el cierre de la jornada no se reportaron detenciones públicas relacionadas con el caso.
La movilización del 1 de mayo buscó mantener la presión social para que el caso no quede impune y para reivindicar la seguridad de los trabajadores municipales ante la violencia que afecta a la región.

