BYD presentó en Shenzhen la segunda generación de su Blade Battery y un sistema de carga ultrarrápida llamado FLASH Charging, que la compañía dice capaz de reducir drásticamente los tiempos de recarga de vehículos eléctricos.
Según la firma, el nuevo conjunto permite alcanzar de 10% a 70% de carga en aproximadamente cinco minutos y llegar hasta 97% en alrededor de nueve minutos en condiciones de laboratorio; en pruebas a temperaturas extremas (hasta -30 °C) BYD reporta que puede llevar una batería del 20% al 97% en unos 12 minutos.
El sistema FLASH utiliza cargadores de megavatios —BYD menciona equipos de hasta 1,500 kW— y la compañía señala que ya ha instalado miles de estaciones en China con un plan de escala que apunta a 20,000 puntos operativos antes de que termine 2026.
BYD también indica mejoras en la densidad energética de la Blade Battery 2.0 (un aumento aproximado del 5%) y una autonomía estimada superior a 1,000 km bajo el ciclo de prueba CLTC en algunos modelos equipados con la nueva batería.
La compañía ha presentado estas novedades como un paso para reducir uno de los principales obstáculos de la electrificación: el tiempo de recarga. BYD propone que la combinación de su batería y la infraestructura FLASH permita acercar la experiencia de recarga de un eléctrico a la rapidez de repostar un vehículo convencional.
Quedan por verse las pruebas de uso real en vehículos comerciales y la disponibilidad internacional de la infraestructura, puntos que serán determinantes para que estas cifras se traduzcan en beneficio práctico para conductores y flotas.

