El 2 de julio de 2026, clientes de varias tiendas Lidl en Francia se volcaron a primera hora para comprar ventiladores y climatizadores que la cadena puso a la venta en una operación masiva, lo que derivó en aglomeraciones, empujones y escenas de caos en distintos establecimientos.
La oferta consistía en cientos de miles de unidades de equipos de refrescamiento a precios reducidos; la demanda superó con creces la disponibilidad en muchos puntos de venta, y en algunos casos las colas comenzaron desde la medianoche. El abastecimiento se agotó en cuestión de 30 a 60 minutos en varias tiendas.
En localidades del área metropolitana de París se registraron incidentes que incluyeron puertas forzadas, caídas y enfrentamientos entre clientes; la presencia policial fue necesaria en algunos establecimientos para controlar las multitudes y proteger al personal.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran largas filas, estantes vacíos y escenas de pánico dentro de los locales. Personal de tiendas fue empujado y en ciertos puntos se reportaron daños materiales en accesos y puertas.
El episodio ocurre en medio de una ola de calor que ha dejado registros extremos de temperatura en Francia y elevó la demanda de soluciones de refrigeración doméstica. La escasez relativa de equipos frente a una necesidad inmediata intensificó la presión sobre puntos de venta de electrodomésticos y supermercados.
Como consecuencia, varios establecimientos tuvieron que cerrar temporalmente o limitar el acceso para reponer stock y evitar nuevos incidentes. Las autoridades locales y las empresas minoristas han llamado a la calma y a respetar las medidas de seguridad para evitar riesgos a la integridad de clientes y empleados.

