El paraje San Sebastián, en el pueblo de San Luis Tlaxialtemalco, alcaldía Xochimilco, recibe a visitantes durante la temporada de Día de Muertos con campos de cempasúchil, ofrendas y catrinas monumentales instaladas entre las chinampas. Además de apreciar las flores, las personas pueden tomarse fotografías y adquirir plantas cuyos precios van de 15 a 25 pesos.
Las figuras forman parte de la decoración que acompaña la venta de la flor tradicional de esta época. El color naranja del cempasúchil y la presencia de las catrinas crean un espacio que vincula la actividad de los productores con las celebraciones del 1 y 2 de noviembre.
Una atracción para visitantes
Yesica, productora del lugar desde hace cinco años, explicó que algunas de las piezas fueron elaboradas por la cartonera Nayla Altamirano para una exhibición del año pasado en el Zócalo capitalino. Una de las catrinas llegó al paraje como préstamo de su suegra y rápidamente se convirtió en uno de los principales atractivos para quienes recorren la zona.
Ver que la gente lo disfruta, se toma fotos, se ríe y todo eso realmente fue espectacular.
La productora señaló que este año ha observado una mayor afluencia de visitantes, incluidos grupos de ciclistas, motociclistas, fotógrafos, niñas y niños con disfraces de catrina, así como personas extranjeras. Los fines de semana concentran la mayor cantidad de asistentes.
Figuras que cambian de vestuario
La familia de Yesica se encarga de preparar y guardar los trajes de la figura principal, que vuelve a colocarse en el paraje cuando comienza octubre. La vestimenta está inspirada en trajes típicos mexicanos y se modifica para acompañar la temporada.
Otra de las piezas llamativas es la cabeza de una botarga con rostro de catrina e iluminación en los ojos. Tomarse una fotografía con ella tiene un costo de 20 pesos; la figura fue obsequiada por un primo de la productora, quien se dedica a elaborar botargas.
El espacio también cuenta con un altar tradicional de Día de Muertos y distintos adornos que acompañan la venta de cempasúchil. Para el próximo año, la familia planea incorporar una representación de campesinos catrines y continuar con la combinación de flores, cartonería y tradiciones locales.
