La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México desplegó un operativo de seguridad el 3 de mayo de 2026 en las inmediaciones del Estadio Azteca durante el Clásico entre América y Pumas, con aproximadamente 2,500 elementos policiales y cerca de 600 agentes de tránsito para controlar el ingreso, la salida y los cierres viales.
El dispositivo tuvo como objetivo probar y ajustar protocolos rumbo al Mundial 2026, con un foco en la vigilancia de las zonas donde se ubican los grupos de animación y en la verificación de accesos para prevenir desordenes y conductas de riesgo.
Además del personal terrestre, el operativo incluyó vigilancia aérea y filtros de control en puntos estratégicos, así como revisiones corporales en accesos selectos para detectar estupefacientes y evitar el ingreso de sustancias prohibidas.
Las autoridades colocaron rutas peatonales y cortes a la circulación en vialidades cercanas al estadio para facilitar el flujo de asistentes; se recomendó a la población usar transporte público y llevar sus boletos digitales listos para agilizar el ingreso.

