La Ciudad de México inició la campaña de combate a incendios forestales, con la participación de la jefa de Gobierno y el despliegue operacional de cerca de 4,000 combatientes para la temporada 2026; el arranque de actividades fue reportado el 31 de marzo de 2026.
El operativo concentra recursos y vigilancia en las alcaldías Tlalpan y Milpa Alta, señaladas como las áreas donde se registra la mayor parte de los siniestros en el Suelo de Conservación, y se reforzaron guardias y torres de observación con vigilancia 24/7 durante la Semana Santa.
Las autoridades informaron un desglose aproximado de 2,370 brigadistas y 1,600 bomberas y bomberos dedicados a la protección de zonas de conservación, además de la infraestructura operativa: torres‑campamento, vehículos especializados, mochilas contra incendio y un sistema de comunicación alterno para zonas con baja cobertura.
Hasta el corte del informe inicial de la temporada se reportaron más de 100 incendios forestales y conatos atendidos en lo que va del año, incluyendo 25 incidentes en áreas naturales protegidas con una afectación preliminar de 40 hectáreas.
Entre los tiempos operativos señalados, las brigadas alcanzaron un tiempo de detección promedio de cinco minutos y un tiempo de combate promedio de aproximadamente una hora con 48 minutos, apoyadas por alrededor de 100 vehículos del cuerpo de bomberos y la incorporación de cuatro drones autónomos.
La estrategia incluye capacitación y certificación de personal: se reportaron cerca de 950 personas capacitadas y alrededor de 500 combatientes en proceso de certificación con constancias avaladas por instancias educativas.
Como objetivo para 2026, la meta oficial es reducir al menos 10% la afectación por incendios medida en hectáreas. Además, las autoridades insistieron en la prevención ciudadana: evitar fogatas, no arrojar colillas ni realizar quemas agrícolas sin permiso.
Se registran ligeras variaciones en las cifras oficiales sobre la extensión del Suelo de Conservación de la capital: se reporta en torno a 88,000 hectáreas, mientras que otra cifra oficial señala 88,400 hectáreas. Las autoridades destacaron la prioridad de proteger ese territorio por su papel en la recarga de acuíferos y el suministro de agua.

