Skip to main content Scroll Top

Centenario de la Cristiada reabre el debate sobre la herencia conservadora en México

Centenario-de-la-Cristiada-reabre-el-debate-sobre-la-herencia-conservadora-en-Mexico

A cien años del inicio de la Guerra Cristera, el historiador Felipe Ávila afirmó que en México persiste una corriente conservadora vinculada con una visión de origen colonial y con disputas actuales sobre la educación, la cultura y los derechos sociales. Sus declaraciones se dieron a conocer el 31 de julio de 2026, en el marco de un coloquio virtual que el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México realizará el lunes 3 de agosto.

La conmemoración coloca nuevamente en el debate público la relación entre los grupos católicos conservadores y el Estado laico mexicano. El conflicto armado comenzó en 1926, después de la aplicación de disposiciones anticlericales y de la llamada Ley Calles, y enfrentó a fuerzas del gobierno con milicias católicas hasta 1929.

Una disputa que, según Ávila, no terminó con la guerra

Ávila, director del INEHRM, señaló que la Guerra de Reforma y la Guerra Cristera representaron enfrentamientos históricos entre proyectos católicos conservadores y el proyecto liberal de un Estado laico. De acuerdo con su análisis, algunos sectores no han aceptado esas derrotas y continúan cuestionando decisiones estatales en materia educativa y cultural.

El historiador vinculó esa continuidad con una identidad política que reivindica raíces hispanas y figuras del pasado asociadas con el conservadurismo mexicano. También sostuvo que esa visión se expresa en la oposición a los libros de texto gratuitos, al matrimonio igualitario, al aborto, a la anticoncepción y a planes educativos recientes.

El centenario impulsa nuevas revisiones históricas

El INEHRM programó para el 3 de agosto de 2026 el coloquio virtual “A cien años de la guerra Cristera”. La actividad forma parte de una agenda académica dedicada a examinar los antecedentes, el desarrollo y las consecuencias de un conflicto que marcó la relación entre la Iglesia católica y el Estado mexicano.

Durante 2026, instituciones académicas y organizaciones civiles también han anunciado conferencias, congresos y ciclos de análisis por el centenario. Estas actividades muestran que la Cristiada no se aborda únicamente como un episodio militar, sino como un proceso relacionado con la libertad religiosa, la memoria histórica, la laicidad y la formación de identidades políticas.

La revisión del conflicto ocurre mientras persisten desacuerdos sobre el papel de las convicciones religiosas en las políticas públicas. Para Ávila, esa continuidad histórica ayuda a explicar por qué la Guerra Cristera sigue siendo un referente en las discusiones contemporáneas sobre educación, cultura y derechos.