Sergio “Checo” Pérez anticipó una carrera “dolorosa” en el Gran Premio de Estados Unidos, que se disputará este domingo 25 de octubre de 2026 en el Circuito de las Américas, en Austin. El piloto mexicano de Cadillac quedó eliminado en la Q1 y largará desde el puesto 19 debido a las penalizaciones aplicadas a Franco Colapinto y Gabriel Bortoleto.
El resultado confirmó las dificultades que Cadillac ha enfrentado durante su primera temporada en la Fórmula 1. Aunque Pérez terminó originalmente en el puesto 21 de la clasificación, avanzó dos posiciones en la parrilla de salida por las sanciones a sus rivales.
“Creo que va a ser una carrera dolorosa. Este lugar es muy duro con el lado derecho y es ahí donde más estamos sufriendo. No espero nada grandioso, pero daremos lo mejor de nosotros”.
El mexicano explicó que durante la clasificación tuvo problemas para aprovechar por completo el desempeño del automóvil. Según su análisis, el tráfico en la última curva lo llevó a acelerar demasiado pronto y provocó una pérdida de tiempo en el último sector.
Pérez calculó que se encontraba aproximadamente medio segundo por delante antes de ese incidente, pero perdió cerca de dos décimas en la parte final de la vuelta. El piloto señaló que todavía resulta difícil entender con precisión qué ocurrió con el sistema del monoplaza.
Cadillac ya trabaja con la mirada puesta en 2027
Además de evaluar el rendimiento en Austin, Pérez indicó que Cadillac ya concentra parte de sus esfuerzos en el desarrollo del proyecto para 2027. Por ello, las actualizaciones previstas para el cierre de la temporada estarán orientadas a perfeccionar el monoplaza y recopilar información útil para el siguiente campeonato.
El Gran Premio de Estados Unidos representará otra prueba exigente para el equipo estadounidense, que colocará a sus dos pilotos en la parte trasera de la parrilla. Pérez buscará aprovechar cualquier oportunidad durante la carrera para mejorar la posición con la que iniciará en Austin.
