Un ciberataque afectó a alrededor de 700 de los 10 mil supermercados de Francia durante las primeras horas del lunes 12 de octubre de 2026, al tomar el control remoto de sistemas de refrigeración y elevar las temperaturas hasta 50 grados Celsius. La autoridad francesa de ciberseguridad advirtió que las intrusiones probablemente continuaban, mientras las tiendas intentaban reponer mercancía y reforzar sus conexiones.
El ataque provocó la pérdida de productos frescos y congelados en distintas cadenas y tiendas independientes. Intermarché reportó pérdidas de decenas de millones de euros en un solo día, aunque el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure, afirmó que no existía un riesgo inmediato para el abastecimiento nacional de alimentos.
Autoridades piden aislar y actualizar los equipos
El CERT-FR, organismo nacional francés de respuesta a incidentes informáticos, informó que detectó numerosas intrusiones en controladores remotos utilizados para administrar instalaciones de refrigeración. Entre los sistemas afectados se encuentran equipos de las series AK-SC y AK-SM de Danfoss, así como plataformas Copeland XWeb y Dixell XWeb.
Las autoridades recomendaron que los comercios solo reconecten los sistemas a internet mediante una VPN segura o una red protegida. También solicitaron instalar actualizaciones de firmware, cambiar contraseñas y evitar que las interfaces de administración queden expuestas directamente en internet.
Productos destruidos y operaciones interrumpidas
Los atacantes modificaron de forma remota la configuración de los sistemas de enfriamiento. En varios establecimientos, las temperaturas permanecieron cerca de los 50 grados Celsius durante aproximadamente seis horas, lo que obligó a desechar alimentos que ya no podían considerarse seguros para su venta.
En un supermercado Intermarché de París, una alerta enviada durante la madrugada permitió salvar parte de las frutas y verduras, pero los productos congelados se perdieron después de que la temperatura alcanzara casi 40 grados Celsius. En Países Bajos, un incidente separado de ciberseguridad llevó a Ahold Delhaize a apagar algunos sistemas, lo que interrumpió entregas a domicilio y afectó parcialmente el suministro de tiendas.
Sistemas antiguos, entre las vulnerabilidades señaladas
Danfoss indicó que la mayoría de los equipos afectados en Francia eran modelos antiguos que ya no recibían actualizaciones de software o seguridad. La empresa señaló que trabajaba con clientes para contener los daños, mientras Copeland confirmó que una vulnerabilidad correspondía a una generación de controladores descontinuada y al final de su vida útil.
El incidente puso de relieve la dependencia de los supermercados respecto de sistemas conectados para conservar alimentos y mantener el flujo de entregas. Las autoridades francesas y Europol mantienen investigaciones abiertas, pero hasta el 14 de octubre de 2026 no se había identificado públicamente a los responsables ni se había divulgado una reivindicación de autoría.
