La Ciclovía Gran Tenochtitlán, inaugurada el 19 de abril de 2026, conecta el Centro Histórico con el sur de la Ciudad de México a lo largo de Calzada de Tlalpan. Usuarios que recorren el trayecto han denunciado que peatones descienden directamente sobre el carril y que motocicletas circulan dentro del mismo, lo que obliga a los ciclistas a frenar o maniobrar para evitar choques.
Reportes y testimonios recabados en distintos medios indican que, aunque la obra cuenta con jardineras, balizamiento y señalética, los puntos de ascenso y descenso del transporte público siguen siendo focos de conflicto por la cercanía entre camiones, usuarios y el carril ciclista.
Autoridades capitalinas informaron que se entregaron cerca de 30 de los 34 kilómetros previstos de la ciclovía y que se aplicaron medidas como confinamiento físico y nueva señalización para mejorar la convivencia entre peatones, ciclistas y transportes públicos.
Quienes usan la ruta piden mayor cultura vial y reforzar la vigilancia y la separación física en las zonas donde coinciden paradas de autobús y el carril ciclista, con el fin de reducir el riesgo de accidentes y facilitar la convivencia entre distintos modos de transporte.
La Ciclovía Gran Tenochtitlán forma parte de un plan mayor de la Ciudad de México para ampliar la red de ciclovías y ofrecer alternativas de movilidad ante la celebración del Mundial 2026 y las demandas de transporte sustentable en la capital.

