El espectáculo ECHO, la más reciente puesta en escena de Cirque du Soleil, llegó a Querétaro con una propuesta que combina acrobacias, música, proyecciones y personajes inspirados en distintos universos. La temporada se realiza del 3 al 20 de septiembre de 2026 en la Gran Carpa Soleil, ubicada en el Autódromo de Querétaro.
La obra cuenta la historia de una joven y su leal compañero, cuyas vidas cambian al entrar en contacto con un artefacto que los conduce hacia diferentes mundos. El cubo que articula la puesta en escena funciona como el centro de ese viaje y como punto de encuentro entre personajes, animales y realidades fantásticas.
Una estructura de 10 toneladas
La estructura principal está fabricada con acero y aluminio, se integra por 40 bloques ligeros y mide siete por siete metros. Su peso aproximado es de 10 toneladas y cuenta con 10 proyectores de luz que permiten iluminarla desde distintos ángulos durante las funciones.
Para hacer posible su movilidad dentro de la Gran Carpa, el equipo técnico diseñó una infraestructura autoportante especial. El cubo también sirve como superficie de proyección, desde la que aparecen figuras animalescas y escenarios de distintos colores.
Acrobacias, música y personajes sin diálogos
ECHO reúne 11 actos que incluyen malabarismo, saltos con trampolines, contorsionismo y números de mimo. La historia se desarrolla sin diálogos, con música basada en voces y cuerdas que acompaña la atmósfera de misterio de la presentación.
Entre las escenas aparecen ciervos, lobos, insectos y elefantes que forman parte de los universos multicolores del espectáculo. Dos mimos representan la naturaleza humana y el caos, mientras que otros artistas participan en números aéreos y acrobáticos.
En uno de los actos, un lobo y un perro interactúan con drones caracterizados como libélulas. También se presenta un número en el que dos bailarinas realizan acrobacias suspendidas mediante ganchos sujetos al cabello, con giros, piruetas y balanceos.
La propuesta de Cirque du Soleil explora temas como el caos, el orden, el tiempo, la vida y la memoria a través de una combinación de teatro visual, tecnología y disciplinas circenses. Tras su paso por Querétaro, ECHO continuará su temporada en Guadalajara y posteriormente en Ciudad de México.
