La Secretaría de Educación Pública (SEP) comunicó el 7 de mayo de 2026 una modificación al calendario escolar 2025‑2026 que adelanta la conclusión de clases presenciales para educación básica y media superior: la nueva fecha oficial de término quedó establecida en el 5 de junio de 2026. La dependencia atribuyó el ajuste a la combinación de altas temperaturas previstas para el país y la logística asociada a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió un pronunciamiento en el que solicitó que cualquier cambio se analice con base en el principio del interés superior de la niñez. El organismo advirtió que las disposiciones planteadas “no ofrecen una solución duradera, eficiente ni eficaz” y que, en la práctica, podrían desplazar responsabilidades hacia las familias y cuidadoras, con un impacto directo en el bienestar de niñas, niños y adolescentes.
La medida generó reacciones en distintos ámbitos. Autoridades estatales anunciaron posturas divergentes: al menos una entidad confirmó que mantendrá su propio calendario escolar, mientras que otras han pedido la reconsideración del adelanto. Organizaciones de padres, sindicatos magisteriales y cámaras empresariales también expresaron críticas y demandas de claridad sobre cómo se garantizará el cumplimiento del plan de estudios y la protección de la comunidad educativa.
En paralelo, la SEP afirmó que la modificación fue aprobada por el Consejo Nacional de Autoridades Educativas y que se revisarán los detalles operativos para asegurar que no se vulneren derechos ni la calidad educativa. En los próximos días se espera que las autoridades definan posibles ajustes o aclaraciones sobre la implementación del nuevo calendario.
Mientras persista el debate, las familias y centros escolares deberán preparar medidas de adaptación para el cierre del ciclo y la organización de evaluaciones y trámites administrativos pendientes antes del 5 de junio de 2026.

