Colectivos de personas buscadoras, familiares y personas solidarias realizaron este domingo 30 de agosto la jornada “Hagámosles Visibles 2026” en la Glorieta de las y los Desaparecidos, sobre Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México. Las actividades se organizaron en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas para mantener visibles los rostros y nombres de quienes permanecen desaparecidos en México.
La jornada contempló 12 horas de actividades y tuvo como propósito exigir a las autoridades acciones para atender la crisis de desapariciones, fortalecer las investigaciones y garantizar la búsqueda e identificación de las personas desaparecidas.
Desde las 09:00 horas, los contingentes comenzaron a concentrarse en la Glorieta, donde se realizó una misa ecuménica por las personas desaparecidas. La ceremonia fue oficiada por el padre Arturo Carrasco y buscó preservar la memoria de las víctimas y denunciar la impunidad.
Alrededor de las 11:00 horas, familiares y colectivos participaron en una pega masiva de fichas de búsqueda con fotografías y datos de sus seres queridos. La acción también se extendió a distintos puntos de la Ciudad de México, como una forma de insistir en que cada caso representa una historia familiar y una búsqueda que continúa.
Además, el programa incluyó exposiciones fotográficas, mesas de diálogo, foros, talleres, proyecciones de documentales y actividades musicales y de baile. Las familias buscadoras señalaron que la memoria y la solidaridad también forman parte de su exigencia de verdad y justicia.
Familias piden empatía y mayor participación institucional
Victoria Rosales, quien busca a su hija Nadia Rosales, desaparecida en Puebla en 2017, afirmó que las desapariciones ocurren en distintas regiones del país y consideró insuficiente la respuesta de las autoridades. También pidió que las instituciones trabajen de manera coordinada con las familias buscadoras y con especialistas en desaparición.
Gabriela, quien busca a su hijo Alejandro Trujillo, desaparecido en Mazatlán, Sinaloa, en 2024, explicó que acudió a la jornada porque es necesario contar con espacios para visibilizar a las personas desaparecidas. Su exigencia, dijo, es que haya memoria, verdad y justicia.
Durante la concentración, las familias reclamaron que muchas labores de búsqueda recaen en ellas y demandaron mayor coordinación institucional para localizar a sus seres queridos, investigar cada caso y brindar protección a quienes participan en las búsquedas.
Registros oficiales citados durante las actividades contabilizan más de 132 mil personas desaparecidas y no localizadas en México. Organizaciones de derechos humanos también han advertido sobre la crisis de búsqueda e identificación forense que enfrenta el país.
La jornada concluyó con un llamado a no normalizar la ausencia de las víctimas y a reconocer el derecho de las familias a buscar. En la Glorieta, las fichas y fotografías volvieron a ocupar el espacio público como una expresión de memoria y una exigencia de respuestas.
