El 25 de abril de 2026, colectivos indígenas, ambientalistas, de movilidad y feministas ingresaron a la zona de Los Arcos en Querétaro durante los actos por el tricentenario del Acueducto para realizar una protesta y emitir pronunciamientos sobre acceso al agua, defensa del territorio, movilidad y derechos reproductivos.
Los grupos exigieron la restitución del pozo de Barrio IV en Santiago Mexquititlán y denunciaron presuntas irregularidades en procesos jurídicos vinculados al amparo 907, además de alertar sobre concesiones y la sobreexplotación de mantos acuíferos en territorios indígenas. Durante las intervenciones señalaron que proyectos industriales y de infraestructura, como los data centers, representan un riesgo para el abasto hídrico de comunidades locales.
En la movilización, celebrada mientras se desarrollaban actividades oficiales por el aniversario del Acueducto, se colocó una bicicleta blanca frente a Los Arcos como símbolo de memoria por víctimas viales y como llamada de atención sobre la falta de infraestructura segura para peatones y ciclistas. La protesta se realizó bajo custodia policial, según reportes locales.
Organizaciones y voceras participantes vincularon las demandas por agua, vivienda, movilidad y derechos reproductivos, y anunciaron además la convocatoria a la séptima Asamblea Nacional por el Agua y la Vida, programada para agosto en Nayarit. Los colectivos responsabilizaron a autoridades estatales y municipales por la promoción de proyectos que, aseguraron, privilegian intereses privados sobre el derecho al agua.
La acción fue reportada por medios locales y nacionales que dieron cuenta de los hechos y del contexto de tensión por la escasez de agua en la entidad durante las últimas semanas.

