El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó el miércoles 12 de agosto de 2026 que Colombia autorizó operaciones militares conjuntas con Washington para combatir el narcoterrorismo, durante una reunión de la Coalición Americana contra los Cárteles celebrada en Panamá.
Hegseth señaló que la solicitud fue realizada por el gobierno del presidente colombiano Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el 7 de agosto. Según el funcionario estadunidense, las acciones buscarán enfrentar a organizaciones criminales y sus redes.
El anuncio también incluyó la incorporación de Colombia al Escudo de las Américas, una coalición impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para coordinar esfuerzos regionales contra los cárteles y el tráfico de drogas. Con el ingreso de Bogotá, la alianza suma 19 países, de acuerdo con la información difundida durante el encuentro.
Durante su intervención, Hegseth afirmó que la cooperación pretende destruir a los grupos considerados terroristas y sus redes. También sostuvo que Estados Unidos busca fortalecer la seguridad del hemisferio, aunque negó que la iniciativa tenga como objetivo establecer una relación de dominación sobre los países participantes.
La decisión representa un giro en la política de seguridad del nuevo gobierno colombiano, que ha colocado la lucha contra el narcotráfico y las organizaciones armadas entre sus principales prioridades. La incorporación al Escudo de las Américas había sido anunciada previamente por De la Espriella para el inicio de su administración.
El anuncio generó cuestionamientos en Colombia por las implicaciones de permitir la participación de fuerzas extranjeras en operaciones dentro del territorio nacional. Sectores de la oposición han señalado que cualquier autorización de ese tipo debe ajustarse a los procedimientos establecidos por la Constitución colombiana.
Por ahora, no se han detallado públicamente los objetivos, fechas, regiones o reglas operativas de las acciones conjuntas. La cooperación anunciada se suma a los mecanismos de intercambio de información y apoyo antidrogas que ambos países ya mantenían.
