Concesionarios que operan el sistema de transporte Va y Ven en Mérida alertaron que, si la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY) no les paga los 189 millones de pesos que les adeuda por alrededor de 45 días de servicio, unas 500 unidades podrían dejar de circular y más de 80 de las 105 rutas quedarían en riesgo.
Los representantes de 14 empresas concesionarias señalaron que la falta de pago ha provocado una presión financiera que dificulta cubrir costos básicos de operación, como refacciones, salarios y combustible. En respuesta, solicitaron una reunión urgente con el gobierno del estado y con la ATY para encontrar una solución que garantice la continuidad del servicio.
El conflicto ocurre en un contexto de reestructuración del sistema: recientemente entró en vigor el Decreto 187/2026 que modifica el esquema financiero y la organización del Va y Ven, medida que autoridades y concesionarios han señalado como necesaria para corregir faltas de planeación y déficits heredados.
Autoridades de la ATY y del gobierno estatal no habían informado, al cierre de este reporte, de un abono definitivo; las empresas concesionarias advirtieron que darán un plazo limitado para el pago antes de ejecutar medidas de presión que afectarían a usuarios del transporte público.
El sistema Va y Ven, que integró nuevas unidades y rutas en la zona metropolitana de Mérida desde su implementación, ha enfrentado en los últimos meses tensiones por adeudos y ajustes financieros que ya provocaron medidas parciales en fechas recientes. Las partes dijeron estar dispuestas al diálogo, pero exigieron respuestas concretas para evitar la interrupción del servicio.

