Un grupo de congresistas demócratas envió el 18 de mayo de 2026 una carta dirigida al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, en la que solicitan que la revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) priorice a los trabajadores, refuerce las protecciones ambientales y promueva la seguridad económica.
En la misiva, firmada por figuras como Linda T. Sánchez y Richard E. Neal, los legisladores expresan su preocupación por prácticas de deslocalización, fallas en la implementación de reformas laborales y la necesidad de mejorar mecanismos de vigilancia y cumplimiento.
Los congresistas piden, además, que la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. evite “retórica confrontacional y conductas coercitivas” que, a su juicio, aumentan la incertidumbre y dañan a las familias y a las cadenas de suministro antes de la revisión del acuerdo, prevista para el 1 de julio de 2026.
Entre los puntos concretos solicitados destacan ajustes a las reglas de origen, fortalecimiento del Mecanismo de Respuesta Rápida para violaciones laborales, mayor transparencia sobre qué centros de trabajo están cubiertos y la creación de herramientas para proteger cadenas productivas sensibles y evitar el traslado de empleos.
La carta se produce en un contexto de rondas bilaterales y reuniones entre autoridades comerciales de la región previstas a finales de mayo y junio de 2026, mientras persiste el debate sobre aranceles y medidas comerciales recientes que han tensionado la relación trilateral.

