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Consolidación fiscal será difícil de lograr en el mediano y largo plazo: Bx+

El proceso de consolidación fiscal de México será difícil de sostener en el mediano y largo plazo debido a la presión del gasto público, el costo financiero de la deuda, los apoyos sociales, la inversión en infraestructura y la asistencia a Petróleos Mexicanos (Pemex), advirtió el Grupo Financiero Ve por Más (Bx+).

Alejandro Saldaña, economista en jefe de Bx+, señaló que no se observan riesgos inmediatos para 2027, aunque consideró que la meta de déficit fiscal se relajó ligeramente. Las principales dudas se concentran en lo que pueda ocurrir a partir de 2028, ante la falta de una reestructura profunda de las finanzas públicas.

Presiones sobre los ingresos y el gasto

Durante el webinar Tendencias hacia la recta final de 2026, Saldaña explicó que el bajo crecimiento económico limita la capacidad de aumentar los ingresos públicos y dificulta mantener el ritmo de expansión del gasto. En este contexto, la consolidación fiscal dependerá de decisiones sobre la composición del presupuesto y no únicamente de una reducción del déficit.

El especialista advirtió que, si no se reorienta el gasto hacia actividades que impulsen el desarrollo económico, México podría permanecer en una senda de bajo crecimiento. Esto reduciría el margen para financiar de manera sostenible los programas sociales, la inversión pública y otros compromisos presupuestarios.

Deuda y apoyo a Pemex, entre los principales retos

Bx+ también identificó dificultades para estabilizar los niveles de endeudamiento. Aunque una disminución del déficit contribuiría a mejorar las cuentas públicas, Saldaña consideró que no sería suficiente para contener la trayectoria del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público respecto al Producto Interno Bruto.

De acuerdo con la proyección expuesta por el economista, este indicador aumentaría por cuarto año consecutivo en 2027. La situación se suma a la necesidad de continuar respaldando a Pemex, una obligación que mantiene presión sobre el espacio fiscal del Gobierno federal.

El reto para Hacienda será sostener el compromiso de consolidación fiscal en un entorno de crecimiento moderado, menor margen para mejorar la recaudación, mayores costos financieros y demandas persistentes de gasto social, infraestructura y apoyo a la empresa petrolera estatal.