El 16 de abril se registró el choque entre una pipa y un tráiler en el kilómetro 28 (paraje La Canaleja) que provocó el derrame de combustible y la contaminación de manantiales y parte de la red de abastecimiento de la comunidad de Magdalena Chichicaspa, en Huixquilucan, Estado de México.
En los días posteriores autoridades estatales y personal contratado por la concesionaria realizaron labores de contención y sellado de canales de desagüe; además se han tomado muestras y se reportó la presencia de hidrocarburos en concentraciones moderadas y altas en agua que llega a domicilios.
Ante la afectación, pobladores bloquearon tramos de la autopista en protesta por la falta de suministro. Familias denunciaron la insuficiencia de las pipas enviadas y recurrieron a comprar agua a pipas privadas.
El gobierno estatal solicitó la declaratoria de emergencia DN‑III para atender la remediación y coordinar apoyos; informes oficiales señalan que intervienen dependencias estatales y federales para evaluar la calidad del agua y definir acciones de limpieza y certificación de empresas ambientales para los trabajos.
Impacto y medidas
Las autoridades y la comisión sanitaria realizaron muestreos en tanques y líneas principales; se acordaron acciones para limpiar tinacos y recipientes afectados, y la concesionaria pactó invertir recursos para obras de mitigación en la comunidad.
Especialistas consultados advirtieron que la eliminación completa de combustibles en agua puede tardar desde meses hasta años y recomendaron no usar el suministro afectado para consumo hasta que los análisis garanticen su calidad.
La situación sigue en supervisión por autoridades sanitarias y ambientales mientras continúan las labores de remediación y las brigadas de limpieza en la zona afectada.

