El 2 de julio de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que “después de muchísimas décadas, Cuba se está acercando” a la Casa Blanca. La declaración motivó una réplica desde La Habana: el presidente cubano Miguel Díaz‑Canel calificó las medidas de presión como un recrudecimiento del bloqueo y advirtió sobre el riesgo de un “estallido social”.
El gobierno cubano solicitó la celebración de una sesión de la Asamblea General de la ONU para el 7 de julio de 2026 con el fin de exponer el impacto humanitario y económico del bloqueo y denunciar lo que considera acciones agresivas en su contra.
En los últimos meses se han anunciado sanciones y restricciones administrativas contra figuras y entidades vinculadas al régimen cubano. Desde La Habana, las autoridades sostienen que estas medidas han agravado la situación económica y social y buscan desestabilizar la isla.
La comunidad internacional estará atenta a la sesión prevista en la ONU y a las respuestas formales que emitan la Casa Blanca y la diplomacia cubana en los próximos días.

