La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó el 29 de junio de 2026 que el presidente Donald Trump no puede ejecutar de forma inmediata la destitución de la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, y permitió que ella permanezca en el cargo mientras continúa el litigio en torno a su remoción.
En una votación ajustada de 5 a 4, el tribunal dejó en pie una medida que protege temporalmente a Cook, quien enfrenta acusaciones no comprobadas sobre un préstamo hipotecario que el gobierno ha esgrimido como motivo para su remoción. Cook ha negado las imputaciones.
El fallo conserva la interpretación de que la independencia del Banco Central es un principio clave para la gobernanza económica, y evita que la sustitución de un miembro del Consejo de la Reserva Federal se realice de forma sumaria sin agotar los procesos legales correspondientes.
La decisión llega en la misma tanda de resoluciones de la Corte que, según distintos fallos, amplió la facultad presidencial para cesar a titulares de algunas agencias independientes, pero dejó una exención relevante para la Reserva Federal, lo que subraya la singularidad del banco central frente a otros organismos.
La disputa judicial sobre la remoción de Cook se remonta a agosto de 2025, cuando el presidente anunció su intención de destituirla. Desde entonces, tribunales inferiores emitieron bloqueos temporales y el caso ascendió hasta el máximo tribunal, que escuchó argumentos en enero de 2026 antes de emitir la resolución final en junio.
Analistas legales y exfuncionarios advirtieron durante el proceso sobre los riesgos de que una remoción sin límites políticos erosione la autonomía de la política monetaria y afecte la confianza en la Fed. Con esta resolución, la Corte concede tiempo para que los tribunales determinen si los hechos alegados constituyen una causa legal para la destitución según la Ley de la Reserva Federal.
El caso seguirá en trámite en el sistema judicial mientras la decisión de la Corte Suprema permite que Cook conserve su puesto de forma provisional; las implicaciones políticas y económicas podrían prolongarse dependiendo del resultado final del litigio.

